EL PAT DE LA CORDURA
No Comments Yet por mucho
Deja un comentario
GRis, la g y la r atravesando la garganta y pegoteándose porque son petróleo. Me siento como en una película alemana, aunque sólo vi dos y ninguna se parecía a esto. No puedo darme vuelta sin verme caminando atrás mío, persiguiéndome, y me repugna. Pero, claro, el asco no viene del ver sino de lo visto, de mí. Los pajaritos cantan al despertar y ahí salimos todos a laburar, do re mi, jajajá. Ja, ja, ja. Lo peor, supongo, es saberme en un ciclo patético de pateticidad:
- “Qué vida de mierda, es patética.”
- “Es patético estar compadeciéndome de mí misma, hay vidas piores. Asumirme patética es ya indecente, algunas cosas hay que ganárselas.”
- “Es patético, ni siquiera puedo darme el lujo de la pateticidad. Basta.”
- “Es tan patético, no puedo parar.”
- “No sé si quiero parar, es patético.”
- “Es patético.”
- (Vuelta a arriba pero con más énfasis en las palabras que suenan a sucio)
Es patético. Es patético, es un “pat” ético. Pero, ¿qué es un pat?
Encima haberlo escrito no cambió nada.
Dejar un comentario
No Comments Yet por mucho
Deja un comentario
Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>